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Alfredo Maneiro

Nace en Caracas el 30.1.1937
Muere en Caracas el 24.10.1982



Transcripcion de entrevista realizada a Alfredo Maneiro por Carlos Rangel

Programa Buenos Días, Venevisión, 14 de octubre de 1980

Entrevistador: Carlos Rangel (CR)
Entrevistado: Alfredo Maneiro (AM)
Programa: Buenos días Canal: Venevisión
Fecha: 14-10-1980

CR: Estamos hoy con Alfredo Maneiro, dirigente de la Causa R. Por cierto, que mucha gente siente la curiosidad de saber por qué ustedes ponen la letra “R” al revés. ¿Qué significado tiene eso?

AM: Un significado publicitario, despertar la curiosidad de la gente. A mucha gente le dio curiosidad y tuvimos éxito.

CR: En efecto, es una idea que intriga. La Causa R, además de esta característica de poner la “R” al revés que es, como dice Maneiro, una manera de llamar la atención, es un movimiento político muy particular, no es exactamente un partido pero es mucho más que un movimiento o que un grupo de opinión puesto que tiene una fuerte implantación sindical y, además, en una zona muy importante, en la zona del hierro. Tengo entendido que ustedes son la primera fuerza en el sindicato de Sidor, lo cual por sí solo le daría a Causa R una importancia nacional. Además, tiene otras actividades interesantes, por ejemplo, patrocina actividades de organización urbana como el llamado programa “Pro Catia”, de lo cual también hablaremos en este programa. ¿Cómo definirías tú la Causa R?

AM: Como la has definido tú, como un movimiento político peculiar a medio camino entre el grupo y el partido, medio camino que queremos terminar de transitar en esta época. Estamos intentando la legalización como organización política.

CR: Se quieren convertir en partido político.

AM: Sí, queremos hacer eso.

CR: Una de las determinaciones de la Causa R es que es un movimiento político de inspiración marxista, según tengo entendido.

AM: Sí, sí, de inspiración marxista.

CR: En Venezuela los movimientos y los partidos marxistas vienen de dos vertientes, o bien vienen del Partido Comunista, como es el caso del MAS, o bien vienen de AD, como es el caso del MIR. ¿De dónde viene la Causa R?

AM: Es un poco el resultado do la división del Partido Comunista, claro, lo que pasa es que este resultado…

CR: Tú militaste en el PC.

AM: Sí, como no. El origen de la Causa R es ya tan remoto y ha pasado tanta agua debajo de los puentes, que ya referirse a él tiene interés solamente para los cronistas.

CR: No, no creas, como mucha gente ignora, todo sobre Causa R, aquí queremos saber todo sobre ella.

AM: La división del Partido Comunista fue una división, digamos, inexacta. Si tú divides 14 entre siete te da dos y dos por siete son 14 exactos. Pero si divides 15 entre siete también te da dos pero queda un residuo, ese residuo es la Causa R, esa fue la división que dio origen al MAS. Entonces, la Causa R fue un pequeño grupo muy, muy pequeño, de militantes del Partido Comunista que estaban insatisfechos con los resultados de la división y, entonces, intentamos un camino autónomo, y la sobrevivencia de la Causa R es el resultado de la constancia, de la perseverancia en el esfuerzo inicial y de un cierto éxito en el cálculo de hacia dónde invertir nuestros esfuerzos. Éramos muy pocos y, entonces, decidimos trabajar en Guayana en una época muy curiosa. El movimiento obrero en esa región, sin duda, la única fracción de la clase obrero venezolana que merece este nombre de movimiento, acababa de recibir un fuerte golpe, le habían partido el espinazo cuando la famosa huelga y el récord mundial de despidos, y después de esta derrota la zona fue prácticamente abandonada por los partidos. Es decir, esos obreros fueron dejados un poco al garete, el regreso a la fábrica después del fracaso de la huelga fue particularmente doloroso. Eso fue en el año 72. Hubo que pasar por toda esa cadena de pequeñas infamias en la cual Venezuela es tan pródiga, guardias nacionales insolentes, capataces que cobraban la derrota, etc. Y en esa circunstancias iniciamos nuestro trabajo en Sidor. El trabajo nuestro en Sidor tuvo la característica particular de que fue un trabajo público y abierto, no hubo un trabajo de boca a oreja, no hubo un trabajo de convencimiento individual del trabajador. Todo lo que teníamos que decirles a esos obreros lo publicábamos en un periódico llamado “Matancero”, un periódico obrero, tal vez el único periódico obrero que circula en el país y que a estas alturas ha totalizado más de 100 números, cerca de 200, para un tiraje total de más de un millón de ejemplares.

CR: Entonces, eso condujo finalmente al triunfo de la Causa R en la elección del sindicato de Sidor, ¿en qué año?

AM: Exactamente eso fue el año pasado y fue un triunfo total.

CR: Yo he calificado a la Causa R de un movimiento político muy peculiar hasta en el hecho de usar la “R” de su nombre al revés. ¿Esa “R” es de revolución?

AM: En principio escogimos la letra sin idea de que representara ninguna palabra, es simplemente la “R”. ¿Cómo termina esta inicial? lo decide quien la lee.

CR: En todo caso la Causa R, que fue un residuo, como nos dijo Maneiro, de la división del PC cuando nació el MAS, ha logrado en ocho o nueve años algo insólito y es haber ganado el año pasado las elecciones sindicales en Sidor. Uno de los determinantes de los movimientos de izquierda es haber salido o del Partido Comunista o de AD, y otro de los determinantes es haber pasado por la lucha armada. ¿Pasaron ustedes por la lucha armada?

AM: Sí. No solamente como la izquierda, sino también como la derecha, la lucha fue entre dos. Sí, también pasamos por la lucha armada.

CR: ¿Tú personalmente?

AM: Sí, personalmente yo.

CR: ¿En la guerrilla?

AM: Sí, en la rural.

CR: ¿Quién es Alfredo Maneiro? Dinos un poco de ti.

AM: Bueno, no sé, soy…

CR: ¿Militante del Partido Comunista?

AM: Sí, desde mi juventud, desde Pérez Jiménez.

CR: ¿Fuiste dirigente estudiantil?

AM: Sí, y organizador sindical, dirigente estudiantil, lo que llaman cuadro en el Partido Comunista, o sea, dedicado a actividades internas, orgánicas, y estuve en la Federación de Centros Universitarios, como no, fui delegado al Consejo Universitario el año 60, posteriormente en la lucha armada, y posteriormente el colofón de esa actividad en Ia mayoría de los casos, la prisión y luego la actividad actual.

CR:¿Quiénes son los otros dirigentes principales que se pueden mencionar de la Causa R?

AM: Se pueden mencionar todos, allí nadie oculta su adherencia a la Causa R ni su personalidad, pero son particularmente conspicuos Andrés Velásquez, el Presidente de Sutiss, el Presidente del Sindicato Siderúrgico, Tello Benítez, el Secretario General de esa organización, José Mora, el dirigente de “Pro Catia”.

CR: Estos sindicalistas tan exitosos en Sutiss, ¿fueron de los fundadores de la Causa R o ustedes los lograron anexar más tarde?

AM: Fueron fundadores de la Causa R. No tienen origen en el Partido Comunista, tienen origen en el movimiento obrero de filas, y en esa ocasión a que me referí antes cuando fue derrotado el movimiento obrero, allá, cuando la huelga en Sidor.

CR: O sea, que son dirigentes locales.

AM: Son dirigentes locales, producidos por el movimiento, salidos de sus propias filas.

CR: ¿Cómo se produjo el encuentro entre Alfredo Maneiro, brillante profesional universitario, profesor de Filosofía, por cierto, caraqueño, o en todo caso habitante de Caracas, y estos dirigentes sindicales de la zona del hierro?

AM: La clave está en el periódico al cual me refería: “Matancero”. Nosotros sacamos un periódico del movimiento obrero para que lo leyera todo el mundo, para que lo leyera el obrero de filas, el que vende chicha en la puerta de la empresa, el policía, la gente, quien fuere. Confiábamos en que si estas ideas resultaban aceptables por el movimiento el encuentro sería automático, no fue solicitado, fue una especie de espontaneidad dirigida, el periódico exponíaideas.

CR: ¿Tú te mudaste a la zona del hierro durante algún tiempo?

AM: Sí, durante algún tiempo. El periódico ponía a circular ideas en la planta y el eco de esas ideas se corporizó en gente como Tello Benítez, como Andrés Velásquez y como, si se me permite ufanarme, como los 6.000 votos conquistados en las últimas elecciones sindicales.

CR: Ustedes sacaron 6.000 votos, ¿contra cuántos votos de los otros grupos?

AM: ¿Qué sé yo?, se me pierde la memoria en la distancia, quintuplicamos al segundo que fue AD.

CR: Esto es en Sidor.

AM: En Sidor, arrasamos, arrasamos. Fue un triunfo sin precedentes en la vida sindical venezolana.

CR: Decíamos, y así es, que la Causa R tiene su origen en el PC, tiene su origen en el marxismo, tiene su origen en el marxismo-leninismo. Hoy en día, en relación a esas etiquetas ideológicas, ¿cómo se definiría la Causa R?

AM: Nosotros mantenemos la adscripción al marxismo. Lo que pasa es que sabes como es eso, hay tantos marxistas como anti-marxistas y la interpretación del marxismo supone millares de gentes encargadas de hacerla y de tomar posiciones. Es decir, dentro del campo del marxismo las diferencias son tan grandes como las que hay entre los marxistas y los que no se reconocen como tales. Entonces, no sé, no sé adonde lleva la pregunta.

CR: Sí, como hay tantos matices marxistas, como hay inclusive militantes o ideólogos de AD que reconocen que el partido AD tiene una filiación marxista y que sostienen que aún la conserva de alguna manera, es bueno saber cuando alguien se dice marxista de qué se trata.

AM: Se trata del marxismo propio, del propio marxismo quiero decir. Pero nosotros no entramos en esa discusión de cuál es el marxismo autentico y cuál es el que no, ni de ninguna manera pregonamos que el único marxismo posible es el nuestro ni nada por el estilo. Además, nuestra calificación de marxistas jamás la hemos utilizado en nuestra publicidad, en nuestra propaganda. Pero no por miedo a que nos aísle, sino un poco por respeto a la connotación, es decir, no la hemos usado porque no queremos conquistar el cielo con escapulario ajeno.

CR: Déjame precisarte la pregunta. En el Manifiesto Comunista, Marx y Engels dicen de pronto que el socialismo puede ser definido como la abolición de la propiedad privada, o sea, que hay un cierto marxismo que consiste en suponer que si se estatizan los medios de producción, que es lo que Marx y Engels proponen en ese texto, de alguna manera la sociedad va a mejorar automáticamente. ¿Ustedes creen eso?

AM: Hay otra parte del texto que no mencionas, hay otra parte también definitoria. En el mismo Manifiesto Marx y Engels dicen que cuando los marxistas arriben al poder conquistan la democracia, identifican al marxismo con la democracia más profunda y amplia. Esa acepción nos es particularmente cara. Creemos que en Venezuela el problema es ampliar y profundizar la democracia. Quienes sueñan con solucionar este país por la vía de una dictadura ilustrada o de un nuevo mesianismo no sólo están equivocados, sino que su equivocación, eventualmente, puede dañar al país. Para nosotros, el problema es la democracia y la solución es la democracia.

CR: Esa consigna que tú estás ahora declarando suena mucho a lo que dice el MAS. ¿Hay vínculos entre la Causa R y el MAS?

AM: No, en lo absoluto, no hay ninguno. Y tampoco creo que suene mucho a lo que dice el MAS pero, en todo caso, si suena a lo que dice, no suena a lo que hace. Es decir, la condición democrática del MAS para nosotros está fuertemente en cuestión.

CR: ¿Ustedes creen que no hay sinceridad en esa declaración?

AM: No, creemos que no hay consecuencia que es mas importante que la sinceridad. No queremos hacer psicologismo ni meternos en conciencia ajena, la sinceridad en definitiva es indemostrable. Lo importante en política, la categoría política de la sinceridad es la consecuencia, es decir, una relación diáfana entre lo que afirmas y entre lo que haces. Y esa relación diáfana no lo es ni en el caso del MAS ni en el caso de la mayoría de los partidos políticos venezolanos

. CR: ¿Por qué no se tomó en cuenta a la Causa R en las combinaciones y alianzas de la llamada izquierda como, por ejemplo, en las planchas únicas de la llamada izquierda para las elecciones municipales del 79, a pesar de que en la Causa R entre sus principales intereses esté la acción municipal?

AM: Te digo que en rigor la respuesta a eso la debe dar la misma izquierda. ¿Por qué la izquierda no consideró a la “Causa R”? Bueno, la izquierda debe responder. Ahora, si se me pide a mí una respuesta de por qué creo que este fenómeno ocurra, creo que porque nuestro programa municipal no era digerible por la izquierda. Fue una cosa curiosa lo del municipio. Las elecciones municipales separadas son una conquista democrática, tímida, profundizable, perfectible, como todas las conquistas democráticas, pero es una conquista democrática. Sin embargo, esta separación municipal de las elecciones nacionales fue pervertida por la propaganda municipal. Porque, ¿qué ocurre? El municipio es una célula básica, el municipio es una especie de primer escalón democrático, el municipio es el lugar de militancia de la gente común y corriente, del vecino, de ti, del que vive a tu lado, del que vive a tu frente y, entonces, si esta célula básica se abstrae demasiado, se nacionaliza demasiado, se pervierte… Hubo propaganda, por ejemplo, para elaborar las planchas municipales de la izquierda se llegó a aberraciones como éstas, colocar como candidatos al Concejo Municipal, digamos, de Boconó a figuras políticas nacionales cuya relación con la población do Boconó es ninguna. Además, no había programas locales, había programas municipales nacionales que es casi un contrasentido.

CR: Los partidos decían: “Vote por el partido”.

AM: Exacto, exacto. Entonces, por ejemplo, el gravísimo problema municipal de Caracas, el terrible problema municipal de Caracas… porque la conquista de elecciones municipales separadas es muy curiosa, nadie luchó por ella y, sin embargo, se conquistó. El Congreso de la República, que es particularmente pesado, lento, dio pruebas de una celeridad pasmosa y en apenas días aprobó la Ley Municipal. ¿A qué se debía tal celeridad del Congreso y tal conquista casi sin luchar? Creo que el “Petarazo”, lo que ocurrió en Petare, la crisis municipal tenía características muy peculiares, es una de las pocas crisis nacionales unánimes, porque se puede hablar de crisis agrícola pero seguramente habrá quien desde el MAC, de Fedeagro o del Banap opine que no hay tal, se puede hablar de crisis deportiva pero es usual y lógico que un dirigente deportivo diga que no hay tal. Pero con la crisis municipal ocurrió que toda Venezuela estuvo de acuerdo en que había crisis municipal. Desde Betancourt que propuso cosas tales como vincular Petare a Caracas, hasta el más radical de los participantes en la política, todos están de acuerdo en que el municipio no sirve. Una crisis unánime, unánime en cuanto a la consideración de la crítica y, sin embargo, la montaña parió un ratón. Entonces, hay la grave situación municipal de Caracas, la relación entre el Concejo Municipal y la ciudad tiene mucho que ver con el deterioro de la vida urbana en ella. La situación de Caracas es casi insostenible. Yo recuerdo que hace algunos años algunos urbanistas, preocupados por la ciudad, decían que ella podía algún día congelarse, que algún día podía la ciudad no funcionar. Ese día ya llegó, ya pasó, ya no funciona, y hay un terrible deterioro en los servicios, en la relación ciudadana de Caracas. Caracas, evidentemente, hoy no es una ciudad para querer, pero es una ciudad que necesita desesperadamente que alguien la quiera. Es como el oligofrénico y la familia que o lo quieren o muere. Entonces, en esa situación se ve la falta de democracia del Concejo Municipal de Caracas. Fíjate, eso puede ser interesante para ti que has tenido posiciones, pienso yo, parecidas a lo que voy a decir después. Se le da plausibilidad, se considera legítimo el alegato de los negros norteamericanos en el sentido de que siendo ellos muchos millones son, sin embargo, muy pocos los parlamentarios negros que hay en Estados Unidos, y que este desfase entre la importancia de la población negra y su escasa representación es un problema democrático, se le da plausibilidad al alegato, a la afirmación de los feministas de que siendo las mujeres la mitad del planeta no participan en proporción equivalente en las esferas de decisión. ¿Y aquí en Caracas? En Caracas hay una parroquia, la parroquia Sucre, Catia, donde vive la mitad de la población de la ciudad y donde están concentrados por lo menos el 90% de los problemas de la misma y, sin embargo, no hay ningún concejal Catiense. Mucho está podrido, algo no funciona.

CR: Ocurre una cosa más absurda todavía, y es que el DF es inmenso y que zonas extensas y muy pobladas no tienen virtualmente ni siquiera las visitas de concejales que son de Caracas y no del Litoral, no de Carayaca.

AM: Sí, hay que resolver ese problema. Nosotros propusimos, en una iniciativa histórica, le propusimos al Congreso una modificación de la estructura municipal de Caracas, recogimos 20.000 firmas al pie de esta proposición, de una modificación de la Ley Orgánica del Distrito Federal. Es la primera vez que se aplicó en Venezuela la previsión constitucional que permite legislar desde la calle, con 20.000 electores al pie. Le propusimos al Congreso que sincerara la cosa. Ni siquiera que avanzara mucho, sino que retrocediera adecuadamente y aplicara la Ley Municipal del año 41, que el Concejo se integrara por parroquias.

CR: Como era antes.

AM: Claro. Betancourt fue Concejal de San Agustín, por ejemplo, Carlos Augusto León era de La Candelaria y otros de San Juan y del Valle. Al devolverle a las parroquias la propiedad de los concejales, entonces, se saca al concejo municipal de esa cuenta vil mediante la cual los partidos resuelven sus pequeñas rencillas internas, sus pequeños problemas de cacicazgo, sus pequeñísimas promociones de líderes, y algunas otras cosas aún más bastardas. Entonces, que los concejales de Catia sean de Catia y además eso obligaba a que hubiera programas locales, porque si tu enfrentas fulano de Catia contra fulano de Catia por la representación de la parroquia no puedes enfrentar programas de partido, sino programas Catienses, pones intención en la fuerza de la ciudadanía, la haces reconocer sus propios problemas y reconocer sus propios líderes.

CR: ¿Qué es “Pro Catia”?, esa acción que ustedes tienen.

AM: “Pro Catia” es un movimiento de la población de Catia, porque además Catia es muy curiosa. En Venezuela no hay nada que se llame Catia, no hay una plaza Catia, no hay una avenida Catia, no hay una parroquia Catia. La parroquia se llama Sucre y, sin embargo, este nombre que es una joya engastada al aire, este nombre es el más significativo de la felicidad. No hay nada que se llame Catia en Catia, la vieja quebrada de Catia está hoy tapada, pero nada que se llame Catia.

CR: ¿Qué hace Causa R en Catia con “Pro Catia”?

AM: Promover el espíritu Catiense, promover el orgullo de los habitantes de la zona con todos los medios que se puedan ocurrir. Por ejemplo, somos los dueños de la “salsa”, el Festival de la salsa de Catia fue promovido por la Causa R, pero somos además los padres directos del proyecto del Parque del Oeste que es una verdadera bofetada a los Derechos Humanos de la ciudad, tú que hablabas del Premio Nóbel. En Catia puedes contar con los dedos de la mano, y te sobran dedos, la cantidad de árboles que hay, los pocos raquíticos arbolitos que hay en la placita Sucre y en la placita Pérez Bonalde. En cambio, allí vive más de la mitad de la población de Caracas y millares, centenares de millares de niños, etc., pero, sin embargo, el parque está en el Este. Nosotros queremos el Parque del Oeste, Catia está llena de problemas, absolutamente llena. Entonces, desarrollar el orgullo Catiense, el reconocimiento de los problemas de Catia y las soluciones que Catia le da al problema de la ciudad. La solución es la democratización del Concejo Municipal, que se integre por parroquias, (palabra faltante) programa de Catia que satisface los intereses de todos porque se integraría también con los representantes de Caricuao, del Valle, de La Pastora, del Recreo, de donde quieras, pero se sinceraría la cosa. Aparecerían programas locales, aparecerían los cuadros dirigentes locales, las organizaciones se localizarían un poco y tal vez retornaríamos a las fuentes, al origen de la democracia en la época de López Contreras, de Medina, a la idea de que el dirigente tiene una relación de responsabilidad y compromiso con las masas por él dirigidas o que él alega representar.

CR: Volvamos un momento a la zona del hierro que es tan importante para Venezuela donde la Causa R, un movimiento político que ni siquiera es todavía partido, logró el año pasado ganar las elecciones del sindicato de Sidor, Sutiss, con 6.000 votos que fue más de cinco veces más votos que los obtenidos por AD que hizo el segundo lugar. Decía Maneiro que la forma como la Causa R logró esa implantación, esa persuasión en ese núcleo tan importante fue mediante una publicación llamada el “Matancero”.

AM: Esa fue la manera técnica, pero hay otro problema que es el contenido de la política sindical.

CR: ¿Qué les dicen ustedes a los obreros de la zona del hierro?

AM: Justamente el contenido. Les ofrecemos la posibilidad de que ellos construyan un movimiento sindical distinto al tradicional, un sindicalerismo lechero como el que había se ha sustituido por un sindicalismo serio, moderno, combativo y democrático. Les ofrecemos la democracia sindical. Ahora, fíjate la consecuencia, democracia sindical la ofrecen todos cuando hay campaña electoral en los sindicatos, sin embargo, nosotros obtuvimos el triunfo con una mayoría abrumadora de votos. ¿Qué hace cualquier partido en Venezuela cuando obtiene un triunfo de esta clase?, se solaza en el mismo y termina perdiendo a la vuelta de una o dos elecciones más. Nosotros, al tomar, digamos, el poder en el sindicato democratizamos el sindicato, creamos los delegados departamentales, le creamos el comité ejecutivo por nosotros controlado, una disciplina exterior, organizamos a los obreros con un argumento simple: “Si la empresa para establecer las relaciones contigo, que llamamos de explotación, te organiza en cuadrillas, departamentos, grupos, ¿por que no organizarte tú mismo también de la misma manera para defenderte de ella?”. En Sidor, no sé, tengo que aprovechar esta oportunidad para divulgar algunos problemas, en Sidor hay un grave problema, para ponerle un nombre fácilmente comprensible, de Derechos Humanos. Sí, nos preocupa la situación del Cono Sur y de otros países del mundo y, ciertamente, lo más conspicuo y lo más resaltante de los Derechos Humanos es el drama de los desaparecidos, de los torturados, de los muertos sin juicio, etc. Pero hay otros problemas de Derechos Humanos. ¿Cuántos baldados e incapacitados entrega diariamente la clase obrera (palabra faltante) parque de inútiles en Venezuela? En Sidor se está trabajando a más decibeles que los permitidos por la Organización Mundial de la Salud.

CR: Con más ruido.

AM: Con más ruido. Se está trabajando con más calor que lo permitido por las normas mínimas de sanidad, en condiciones de sobre trabajo, de extensión de turnos espantosa. Entonces, nosotros cambiamos el sistema tradicional sindical, democratizar la vida sindical y al mismo tiempo considerar como más importante el sindicalismo no lochero que el sindicalismo lochero. Lo importante no es tanto conquistar un aumento salarial, lo importante es conquistar condiciones de vida, de seguridad, de higiene y de trabajo no solamente dignas para la clase, sino que además preserven sus fuerzas. Bajo nuestra dirección, el movimiento obrero en Sidor no solamente ha conservado, sino que ha desarrollado su vitalidad, es un movimiento muy encrespado. Es el único movimiento obrero de Venezuela que ha entrado por derecho propio en páginas tan exigentes como las de los periódicos de Caracas. Sidor fue calificada en El Nacional, hace dos años, en una serie de reportajes, como la Venezuela que trabaja. Creemos que se quedaron cortos, la Venezuela que trabaja y lucha. Es la actividad más encrespada, más dinámica, más vital que hay en Venezuela y no está en las universidades, no en los liceos, está allí.

CR: Está en Sidor.

AM: Sí, concentrada.

CR: La Causa R es un movimiento muy peculiar, incluso excéntrico con relación al resto de la izquierda, marxista pero tenuemente, diría yo, no dogmáticamente marxista, auto afirmado democrático y con cierto poder de convicción y de persuasión en la afirmación y que tras un trabajo de unos ocho años en la zona del hierro logró ganar aplastantemente en las elecciones en el que es uno de los sindicatos más importantes del país, Sutiss, que es el sindicato de Sidor. Decía Maneiro que ellos han logrado eso, justamente, diciendo a los obreros de la zona del hierro un mensaje distinto, no un mensaje de reivindicaciones locheras, decía él, sino de otra índole. Justamente, eso me da la oportunidad para plantear lo siguiente, los adversarios de la Causa R, tanto en la izquierda como en otros sectores políticos, sostienen que la Causa R lo que persigue al lograr una implantación sindical en la zona del hierro, o en la zona industrial de Aragua-Carabobo, es terminar por intentar en alguna fecha futura, por esa vía, lo que la izquierda no logró hace 20 años con la lucha armada, que a ustedes justamente no les interesan las reivindicaciones materiales, mejores salarios, mejores condiciones de trabajo, sino el potencial revolucionario de la clase obrera, ese estar encrespada la clase obrera de que tú hablabas, que es un instrumento para una revolución violenta en Venezuela en el futuro.

AM: No necesariamente, es extremar mucho los términos.

CR: Te digo lo que se dice de la Causa R, que es peligrosísimo que esta gente se haya apoderado de Sutiss porque lo que van a hacer es paralizar Sidor e incendiar la zona del hierro, algún día, con eso.

AM: Eso lo dijeron al día siguiente del triunfo nuestro y, sin embargo, la hecatombe no se produjo, al contrario, lo que se ha producido es el sindicato más serio, el más íntegramente trabajador, el más ligado de inmediato a los intereses históricos de la clase que organiza. Al día siguiente todos esos pronósticos cataclísticos se hicieron y ninguno de ellos resultó cercano a la realidad. Ya hace más de un año que el sindicato está en nuestras manos.

CR: Puede que no haya llegado el momento, puede que ustedes estén agazapados.

AM: Eso siempre se puede decir. Yo no pienso discutir con nadie y mucho menos con gente no presente las motivaciones últimas de la Causa R, a lo mejor la propia Causa R no las tiene del todo claras. Hasta ahora su política no permite suponer, a menos que haya mala fe en la suposición, ningún fin distinto al proclamado de ampliar y profundizar la democracia en Venezuela.

CR: Y mejorar las condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores.

AM: En el curso de la lucha por profundizar la democracia, mejorar las condiciones de vida de todo nuestro pueblo, como decía, Venezuela no es un país para querer pero es un país que necesita urgentemente quien lo quiera.

CR: ¿Por qué declinó a casi nada la influencia del Partido Comunista en el movimiento sindical después haber sido tan fuerte como la influencia de AD a partir de 1936? El PC y AD se disputaron esa supremacía.

AM: Se le cumplió un ciclo, no sé, tal vez por la misma razón que declinó su importancia en cualquier otro aspecto de la vida nacional. Por ejemplo, en la vida estudiantil el PC controlaba ese sector.

CR: Declinó, pero ¿por qué razones?

AM: Creo que tiene que ver en parte con la crisis mundial del comunismo, en parte con la no actualización de las políticas de ese partido y en parte porque perdió la credibilidad de la gente. Las razones son muchas, lo importante no es tanto determinar las razones, después de todo la revitalización del PC es un problema de sus militantes y no mío, el problema es constatar el hecho para los no comunistas. Salvo que hagamos ejercicios de historia para buscar las razones de este declive, y eso a mí no me seduce, no soy un historiador del PC y, además, no tengo los intereses como lo pueden tener sus militantes de revitalizarlo.

CR: ¿Cuáles son las fuerzas sindicales, supongo que esto sí te interese, reales que actúan en Venezuela y qué significan?

AM: La primera fuerza sindical es AD, y AD significa en el medio obrero lo mismo que significa en todo el país, es un partido muy importante, un partido que en este momento parece revitalizarse ayudando a olvidar sus errores pasados y aprovechando los múltiples errores de este Gobierno, un partido sumamente hábil y vivo. Y en el mundo sindical tiene una fuerza mineralizada, congelada, la CTV es un ejemplo. La CTV es una organización terrible. No sé si te has dado cuenta que de la CTV no sale siquiera un dirigente por viejo, sale por muerto. La CTV ha conquistado para sus dirigentes lo que ni siquiera se ha luchado para los obreros de fila, la estabilidad plena y vitalicia. Es de todas las organizaciones venezolanas la más congelada, mineralizada, y últimamente con las relaciones es casi un “holding” de empresas financieras y de otro tipo. La influencia de AD en el movimiento obrero es inversamente proporcional a la condición del movimiento que genera.

CR: ¿Por qué los trabajadores persisten en votar en forma abrumadora por los sindicatos de AD?

AM: Creo que tal afirmación no recoge exactamente la realidad. La realidad es que la apatía sindical que ha producido AD es impresionante. Aquí en los siderúrgicos de Caracas la directiva sindical lleva 22 años, Mollegas es fundador desde hace 22 años de Fetrametal y sigue en la Secretaría General. No es que persistan en mantener la dirección de AD.

CR: Fíjate que en las elecciones sindicales preparatorias de este Congreso de Trabajadores que acaba de tener lugar, AD se sentía desafiado por los sindicalistas socialcristianos. Los sindicalistas copeyanos tenían grandes esperanzas de conquistar la CTV pero los de AD lograron derrotar ese desafío, de modo que no pudo haber tanta apatía.

AM: Ellos, desde luego, manejan muy bien los mecanismos. Para llegar al Congreso de la CTV se pasa tal tipo de escollos, tal tipo de filtros, la elección está tan arreglada que el Consejo de la CTV es un voto sin sorpresas. La noticia de que José Vargas fue reelecto era sabida.

CR: Pero esta vez Copei había expresado la esperanza de lograr desalojar a AD de la Presidencia de la CTV.

AM: Eso es un delirio, ni siquiera con el mejor trabajo sindical los copeyanos no pueden separar su trabajo sindical de la liberación de precios y de la terrible política de este Gobierno. Si algún copeyano pensó alguna vez no digamos ya en desalojar a AD, sino en mejorar aunque fuera un pelo sus posiciones en el mundo sindical, estaba delirando. Con La política de este Gobierno no hay sindicalista que levante la cabeza.

CR: ¿Ha logrado el MAS alguna fuerza sindical?

AM: No, al contrario, las ha perdido. El MAS ganó terreno hace algunos años, pero ahora ha desaparecido del mundo obrero.

CR: ¿Y el MIR?

AM: El MIR significa hoy lo que significaba antes, salvo que lastimado por su división.

CR: Recuerdo que a Américo Martín, en una fábrica de automóviles en Antímano, un líder sindical medio pirata le hizo unos disparos.

AM: Ellos tienen alguna fuerza sindical, conservan la que tuvieron. En la zona al hierro tienen sensiblemente menos que la Causa R.

CR: ¿Qué queda de la fuerza sindical del MEP? AM: De la fuerza sindical del MEP queda. Hay que hacerle un homenaje al MEP en el sentido siguiente, de todos los partidos que integran el Comité Ejecutivo de la CTV electo en Margarita, sólo AD, Copei y el MEP están en ese Comité por méritos propios, sólo ellos tienen gente en los sindicatos para llegar donde están. Los demás es producto de la generosidad adeca.

CR: ¿Es deleznable, desde tu punto de vista, la consigna de la cogestión obrera de las empresas adoptada por este Congreso de la CTV?

AM: Eso es charlatanería.

CR: ¿Qué te permite afirmar eso?

AM: La vida de la CTV, cada quién es hijo de su historia. Eso es agua de borrajas, eso no va a ninguna parte.

CR: ¿Qué opinas de las huelgas polacas?

AM: De lo más extraordinario que en el mundo ocurre en este momento. Es demostración de que 10.000 metros bajo tierra se encuentran bacterias. Es decir, con la enorme presión que sobre este movimiento existe el que el movimiento sobreviva a esas presiones es francamente impresionante. Estoy admirado. Además, la extraordinaria sabiduría y pulso con el cual este movimiento no avanza el pie izquierdo hasta no sentir el pie derecho sólidamente asentado en tierra, como consulta las realidades políticas, las realidades vinculadas a un país que, entre otras razones, salvó su nacionalidad haciendo del catolicismo casi una bandera de sobrevivencia, una bandera del Estado. Este movimiento obrero polaco es francamente asombroso, no sólo con relación a nuestros países, sino con relación a Europa, y no sólo con relación a la Europa del Este, sino también a la del Oeste. Es un movimiento impresionante no sólo con relación a los países de la órbita soviética, también con relación a los países de este lado. Un movimiento particularmente digno, enhiesto. La primera resolución del Comité de Huelga Polaco, en Gdansk, fue prohibir el consumo de aguardiente mientras durara el conflicto en un país donde la frustración nacional se refugia o en las iglesias o en los bares, es un país donde hay tantos católicos como alcohólicos. Es algo impresionante.

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