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50 Aniversario Ciudad Guayana – "Hoy hay una crisis profunda en el sindicalismo". Tello Benitez

Caracas, 13 de agosto (Lourdes Rojas Avila–noticieroindustrial.com).- En un escenario de conflictos laborales en el que se encuentra actualmente Venezuela, la falta de una sólida organización que atienda y reclame por los derechos de los trabajadores ha ocasionado que el sindicalismo esté sumido en una profunda crisis, tanto así, que la violencia desatada en diversas empresas ha cobrado muchas víctimas, siendo el estado Bolívar uno de los mayores protagonistas.

“La violencia sindical es un grave problema donde el movimiento sindical ha perdido la perspectiva porque en lugar de luchar por el derecho al trabajo establecido en la Constitución, que es un derecho humano, ellos se disputan los puestos de trabajo a punta de pistola”, aseguró Tello Benítez, quien es abogado de profesión con amplia experiencia dentro del mundo sindical en el estado Bolívar.

Según datos recogidos por el dirigente sindical de Ciudad Guayana, Adón Soto, desde el año 2005 a la fecha se han contabilizado 251 sindicalistas asesinados en el Estado Bolívar. En el 2006 fueron 25; en el 2007, 24; en el 2008, 12; en el 2009,13; en el 2010, 16 y en lo que va de 2011, 10 víctimas.

La cifra de 2011 incluye al trabajador, Renny Rojas, de Ferrominera Orinoco, muerto hace 2 meses, cuando se iba a realizar una asamblea para escoger la comisión electoral del Sindicato Sintraferrominera Criticó Benítez que el sindicalismo antiguo comportó toda una serie de vicios, “un sindicalismo como el de la Confederación de Trabajadores de Venezuela: vertical, muy corrompido, antidemocrático (por el escaso nivel de consulta con los trabajadores), lo cual se ha conjugado con las políticas del actual gobierno que va contra el sindicalismo, y sobre todo, ha minado toda la actividad económica que dio base a este sector. y todo eso es lo que combatimos. Esto ha creado un vacío en Venezuela porque no se construyó un sindicalismo alternativo”.
A su juicio, se deben alzar nuevas banderas, y la unidad del movimiento sindical, es una de ellas. “Hay que plantear un nuevo proyecto sindical, construir lo que hemos llamado un nuevo poder sindical para enfrentar las nuevas realidades”, aseguró.

“Algunos consideramos que el sindicalismo, y cualquier movimiento sindical de cambio en Venezuela tiene que plantearse, como objetivo central, lo que hoy se llama el trabajo decente; un concepto que se maneja desde la Organización Internacional del Trabajo que ha sido acordado por empresarios, gobierno, y trabajadores, es decir, un planteamiento tripartito, que supone la concepción moderna del trabajo”.

NI: ¿Cómo observa el tema sindical en Ciudad Guayana. Qué es lo que ha sucedido en las empresas básicas de Ciudad Guayana?

TB: En Guayana se gestó, en la década de los 70, el movimiento Matancero, particularmente arrancando en la Siderúrgica del Orinoco, luego se constituyó lo que fue el nuevo sindicalismo que adquirió una dimensión nacional.

El sindicalismo está ahora en una especie de resistencia respecto a todas las políticas que van contra el. Una evidencia es la crisis, la quiebra no solo de las empresas básicas, sino de la CVG que recibía aportes o ingresos provenientes de las empresas básicas, por lo tanto se han visto afectados más de 3 mil trabajadores que laboran para esa empresa, tanto empleados como obreros. Es un cuadro bien difícil, y a eso se le suma que los sindicalistas de Guayana se hayan concentrado en la defensa de sus intereses muy particulares en cada una de esas empresas. O sea, es una situación bien difícil por la pérdida de perspectiva de los actuales sindicalistas.

Hay que plantear un nuevo proyecto sindical, construir lo que hemos llamado un nuevo poder sindical para enfrentar las nuevas realidades.

Otra de las dificultades que tiene el sindicalismo de Guayana es que su peso está en las empresas básicas, y como por errores del Estado, de los empresarios, no se desarrolló aquí la pequeña y mediana industria, tenemos un sindicalismo concentrado en las empresas del Estado. No hay prácticamente sindicalismo en el sector privado. Los sindicalistas de las empresas básicas están concentrados en sus intereses olvidando el gran conjunto de los trabajadores del sector privado, no es un tema, no es un área que les intereses, tienen mejores convenciones colectivas los de las empresas del Estado y no les interesan los demás.

NI: ¿De qué se trata ese proyecto sindical que usted propone?

TB: El sindicalismo a nivel nacional está en una situación crítica, la CTV prácticamente está clandestina, y las federaciones regionales no existen. Fetrabolívar no hace nada, ni siquiera es protagonista de nada, y eso que es la federación regional. Esta gente particularmente de la CTV y Fetrabolívar se han dedicado a cuidar los bienes inmuebles que tienen, y de los cuales viven, pero no están haciendo ningún sindicalismo.

Hay quienes plantean un cambio en el sindicalismo, como los compañeros concentrados en la Fade (Frente de Defensa del Empleo y del Salario), pero al mismo tiempo militan en la CTV, pero la cuestionan también, o sea, que es una cuestión bien compleja porque militan en todas estas organizaciones.

Algunos vemos que ese cambio sindical debe darse desde los sindicatos de base, pero que estos sean protagonistas, no que sean protagonistas quienes han sido dirigentes tradicionales del sindicalismo a nivel nacional. Desde ese punto de vista hay un planteamiento.

En mi opinión, eso no va a ser un proceso tan fácil por las dificultades que tiene el sindicalismo hoy tanto en las políticas del gobierno y también porque no hay una dirigencia que se plantee un nuevo concepto sindical.

Algunos planteamos que cualquier movimiento sindical en Venezuela, de cambio, tiene que plantearse por ejemplo como objetivo central lo que hoy se llama el trabajo decente. Es un concepto que se maneja desde la Organización Internacional del Trabajo que ha sido acordado por empresarios, gobierno, y trabajadores, o sea un planteamiento tripartito y que supone la concepción moderna del trabajo.

El trabajo primero debe ser productivo, debe ser un trabajo realizado en condiciones de equidad, igualdad, seguridad, debe satisfacer necesidades del trabajador, significa protección social, debe realizarse en condiciones de dignidad, es un concepto bien completo, y esos conceptos son escasamente manejados en Venezuela, de poco conocimiento en el mismo movimiento sindical.

En Venezuela más del 80% del trabajo es precario, (cualquier forma de trabajo caracterizado por contratos de empleo atípicos, ausencia de beneficios sociales o prestaciones limitadas, un elevado nivel de inseguridad en el empleo, reducido nivel de permanencia en el puesto de trabajo, bajos salarios y un alto riesgo de lesiones y enfermedades laborales. Los jóvenes y las mujeres están entre aquellos que sólo tienen acceso a formas de empleo inciertas e imprevisibles de este tipo).Pienso que se debe abrazar esta bandera, ya que compromete a los empresarios, a los gobiernos y a los trabajadores, ya que está basada sobre las normas internacionales del trabajo, hay que impulsar eso.

Otro planteamiento que estamos haciendo y que luce polémico, por la resistencia que siempre ve el empresariado frente al sindicalismo, es reformar la Ley Orgánica del Trabajo en su artículo 417 que limita la organización de los trabajadores en sindicatos ya que este artículo establece un tope a aquellas empresas de menos de 20 trabajadores, que no pueden organizarse en sindicatos, pero la mayoría de las empresas venezolanas o buena parte de la masa laboral, se calcula en un 70% está en el sector privado.

Si se quiere un sector privado fuerte, y mejorar las condiciones de los trabajadores, el empresariado debe tener en cuenta que el sindicalismo es parte de la democracia y deben establecerse nuevas relaciones laborales.

NI: ¿Considera que es necesario crear una nueva CTV?

TB: Creo que hay que proponerse recuperar una central como es la CTV, ya eso está estructurado, tiene unas relaciones internacionales. Pero los que están allí hasta ahora no posibilitan la democratización de esa central, siguen arrastrándose viejos problemas, viejos vicios. Esta central tiene 10 años que no hace elecciones, al igual que muchas federaciones regionales y nacionales.

Creo que hay que presionar para que eso se democratice y las nuevas fuerzas sindicales opten por dirigir esa central.

Es un error que Manuel Cova, que la gente que está en la CTV se cierren ante una situación tan grave que vive el movimiento sindical venezolano porque hasta ahora la CTV no presta ningún servicio, tu no ves ningún dirigente sindical de la CTV al frente de ninguno de los conflictos que hoy se vive en Venezuela.

Hoy Venezuela es un escenario de conflictos laborales de dimensiones significativas, no solamente a nivel del trabajador, sino de las profesiones liberales, ahí está el caso de los enfermeros, de los médicos, los bioanalistas. Hay una precarización del trabajo en las profesiones liberales que debe replantearse la participación en el mundo sindical de estos sectores que podría añadirle un elemento importante como sería una mayor calificación, una mayor claridad al sindicalismo que hasta ahora ha existido.

La vida dirá si la CTV se resiste y tiene que surgir un agrupamiento que sea más fuerte que la CTV, pero plantearse crear una nueva central es profundizar la división y crear mayores dificultades hoy dada la crisis, dada la premura de tener un movimiento sindical que tenga cierta fuerza.

Hay que plantearse sobre todo la unidad del movimiento sindical, y resolver un problema de fondo que es el más grave que ha arrastrado el sindicalismo venezolano que es la falta de democracia, sobre todo en las instancias superiores.

Particularmente en los sindicatos de Guayana se hacen elecciones, y se ha creado una cultura democrática en ese sentido. A pesar de la injerencia y las limitaciones que pone el CNE, y eso lo han tomado algunos como argumento para no hacer elecciones, para no ser democráticos.

La CTV se resiste a la convocatoria de un proceso electoral.

Pero no puede haber injerencia del Estado en los asuntos sindicales, y eso ha sido llevado a la OIT y la OIT ha respaldado al movimiento sindical. Ha habido una falta de firmeza en cuanto a defender la libertad sindical de parte de las mismas organizaciones sindicales.

NI: ¿Cuáles son los reclamos más frecuentes de los que tenga conocimiento que hacen los sectores sindicales en Ciudad Guayana?

TB: Uno de los fundamentales es el desconocimiento de las convenciones colectivas firmadas que no se están cumpliendo, hay beneficios contenidos en ellas. Lo otro es ese derecho a discutir las convenciones colectivas. Se han desmejorado las condiciones de trabajo porque no hay inversiones. No hay una actualización tecnológica, la situación de los trabajadores está sumamente crítica. Por otro lado está el problema de la inflación.

Hay quienes plantean que una política del movimiento sindical es que las empresas deben ser sustentables, deben ser productivas del trabajo, y el trabajo decente plantea que el trabajo debe ser productivo. Hay empresas que no están en capacidad, en las condiciones actuales, de garantizar ni la estabilidad de los que están trabajando ni el ingreso de ningún otro trabajador.

Yo asistí (recientemente) a los sindicatos de obreros y empleados, y a los jubilados y pensionados en una reunión con la vicepresidencia de la CVG, y dicen que no tienen ingresos, no pueden cumplir con los beneficios de estos trabajadores, o sea con sus convenciones colectivas porque las empresas que son una fuente de in ingresos de ellos están quebradas. El panorama es sumamente grave y amenaza con que los conflictos laborales crezcan. Es muy grave la situación laboral de Guayana.

NI: La Cámara de Industriales de Guayana aseguró que las empresas hoy en día están siendo disputadas a punta de pistola, donde grupos armados permanentemente están presentes en los portones de las empresas para distribuirse el capital que queda de ellas, ¿qué nos puede comentar al respecto? .

TB: Ese es otro de los problemas que tiene el movimiento sindical hoy, la violencia sindical. Por cierto que el estado Bolívar ha sido uno de los protagonistas mayores de eso. Y eso es un problema del movimiento sindical, que ha perdido la perspectiva porque en lugar de luchar por el derecho al trabajo establecido en la Constitución, es un derecho humano, ellos se disputan los puestos de trabajo a punta de pistola y esa es una situación de degradación del movimiento sindical, ese es parte delos problemas que hay que abordar.

Dada la situación actual hay una coincidencia de intereses entre el sector privado, el sector académico y los trabajadores.

Aquí en Ciudad Guayana se vienen produciendo algunas reuniones en las cuales se plantea un nuevo modelo de desarrollo que implique a todos estos sectores, porque la crisis de las empresas básicas plantea que tiene que buscar cuáles son las fuentes de la economía que deben dar sustento a una nueva actividad económica en Guayana porque por la perspectiva de las empresas la situación es sumamente grave, incluso, planteando que se deben desarrollar otras áreas como el turismo, el conocimiento; que las universidades jueguen un papel importante, y se use el conocimiento como otra de las áreas económicas. Este sería un replanteamiento que a la larga opino pudieran dar un resultado.

NI: ¿Maneja data de las víctimas producto de la violencia sindical?

TB: Las cifras en Guayana son las más altas. Son muchas se habla en el 2005 de 150 trabajadores muertos en esos enfrentamientos. Allí ha habido una falta de dedicación de los sindicatos de no fundamentar eso y llevarlo a la Organización Internacional del Trabajo, se han llevado pero no con la fundamentación que se requiere. El estado tiene que ser responsable de la vida, no solamente de los trabajadores, sino de cualquier ciudadano.

Ese es un factor sumamente grave que preocupa mucho y sobre todo porque no hay una disposición del Estado a evitar esos conflictos. Días antes en mayo ocurrió la agresión al secretario general del sindicato Sutralúmina, José Luis Morocoima que fue herido de bala. Guayana ha sido lamentablemente el mayor escenario de violencia sindical en Venezuela.

NI: ¿Cuál considera usted que es la diferencia del sindicalismo antiguo al de hoy día?

TB: El sindicalismo está sumido en medio de una profunda crisis. El anterior comportó toda una serie de vicios que combatimos, y que algunos dirigentes que quedaron de ese movimiento que creamos están todavía resistiendo en el frente de algunos sindicatos, eso lo que ha posibilitado es que la cuestión en Guayana no sea más grave, pero deben dada la situación que vivimos social, económica y política de replantearse nuevos conceptos, asumir nuevas banderas como la bandera el trabajo decente.

Ese es otro de los problemas que tiene el movimiento sindical hoy, que es la violencia sindical. Por cierto que el estado Bolívar ha sido uno de los protagonistas mayores de eso. Y eso es un problema del movimiento sindical, que ha perdido la perspectiva porque en lugar de luchar por el derecho al trabajo establecido en la Constitución, es un derecho humano, ellos se disputan los puestos de trabajo a punta de pistola y esa es una situación de degradación del movimiento sindical, ese es parte delos problemas que hay que abordar

Eleuterio Antonio (Tello) Benítez es egresado de la Universidad Santa María. Dentro de sus actividades sindicales destacan que en el año 1974 fue electo Secretario de Actas y Correspondencias de la Asociación de Trabajadores de la Industria Siderúrgica del Estado Bolívar (ATISS). En 1977, fue electo Secretario de Seguridad Social de Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Siderúrgica y Sus Similares del Estado Bolívar (SUTISS), sindicato del cual es cofundador. En 1979, fue elegido como Secretario General del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Siderúrgica y Sus Similares del Estado Bolívar (Sutiss). Además fue Director del Periódico Matancero, una publicación sindical. Es fundador junto con el dirigente sindical Andrés Velásquez del movimiento El Nuevo Sindicalismo. Actualmente trabaja en el proyecto Hacia la Construcción de un nuevo Poder Sindical en Venezuela. Es columnista de periódicos regionales y nacionales sobre temas laborales y políticos, y es conferencista en Universidades sobre temas laborales, particularmente en la Ucab-Guayana. Asimismo Benítez es asesor Jurídico de Trabajadores de C.V.G. Ferrominera, C. A., de Sidor y de C.V.G. Bauxilum, C. A; Asesor Jurídico del Sindicato Nacional de Empleados Públicos de la Corporación Venezolana de Guayana (SUNEP-C.V.G.); y Asesor Jurídico de la Fundación de Capacitación Laboral Petrolera (Fundapetrol). Presidente del Instituto de Capacitación, Actualización y Formación para el Trabajo (Fundatrabajo), y Editor de la pagina web: www.podersindical.org.

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